
El cuadro pesa tanto como el estado de forma. Un torneo de este tamaño concede a los mejores cabezas de serie un bye inicial, así que llegan más frescos que rivales que ya han jugado, y el formato al mejor de tres sets mantiene vivos los partidos de un solo break, los tie breaks y los hándicaps de sets. La pista rápida premia el saque potente y el tenis de primer golpe, y el desgaste de final de temporada y las retiradas son habituales.
El Shanghai Masters es uno de los Masters 1000 del ATP Tour, la categoría inmediatamente inferior a los Grand Slams, con un cuadro amplio de individuales y otro de dobles repartidos en más de una semana. Se disputa en el tramo final de la temporada masculina, cuando aún se reparten plazas para el torneo de maestros.
El torneo arranca con una fase previa y una agenda muy cargada repartida en varias pistas, y se va estrechando hasta que un solo partido ocupa la sesión entera. Esa progresión cambia lo que se mira: las primeras rondas premian a quien se adapta antes a una bola nueva y a un bote distinto, mientras que las últimas se deciden por detalles en los juegos al resto. El aire húmedo frena el vuelo de la bola y favorece el liftado pesado, y de noche la pista no se comporta igual que por la tarde. El dobles corre en paralelo.
