
Aquí se disputan dos cosas a la vez, el torneo y la clasificación de toda la temporada, y esa doble capa es lo que hace interesantes los precios. El campo es reducido y no hay corte, así que todos juegan cuatro vueltas y las cuotas de ganador se comprimen, mientras los mercados de top diez, top veinte y duelos ofrecen lecturas más claras. Quien lidera la general puede jugar conservador y quien persigue está obligado a atacar, lo que cambia la forma de afrontar los últimos hoyos. Se puntúa bajo, con pares cinco al alcance.
El DP World Tour Championship cierra la temporada del DP World Tour y decide la clasificación general del circuito. Se juega a 72 hoyos por golpes, con un campo limitado a los mejores de esa clasificación y sin corte intermedio.
Por debajo de los aspirantes, la semana sigue teniendo premio. El puesto final decide exenciones, categorías de juego y entradas en torneos mayores para el curso siguiente, así que jugadores lejos de la cabeza pelean por golpes que en el marcador parecen inocuos. Quien siga la prueba tiene que leer dos clasificaciones a la vez, la del torneo y la general, y no siempre se mueven en el mismo sentido. El campo llega de un calendario que cruza continentes, y el desgaste del viaje asoma en las vueltas finales.
